XacopediaJulián el Hospitalario, San

Santo de la Iglesia de origen francés (ss. III-IV). Es patrón de los peregrinos, hosteleros y barqueros, en especial de estos últimos. Se representa habitualmente con una espada en la mano, fruto de la desgracia que lo llevó a la santidad.

La versión más difundida de la vida de este santo, a medio camino entre el mito y la tradición de la Iglesia, aparece en la Leyenda dorada (s. XIII), del italiano Jacobo de la Vorágine. Julián, tras recibir el anuncio de que acabaría matando a sus padres, escapa de casa para evitarlo. Termina casándose con una rica viuda, Basilisa -de la que no siempre se da su nombre-, con la que vive feliz. Cierto día, al volver de una larga cacería, encontró a dos personas durmiendo en su habitación. Pensando que se trataba de una infidelidad de su esposa, mató a la pareja con su espada. Al poco tiempo llegó a casa la mujer y Julián descubrió la terrible verdad: había matado a sus propios padres, que, por casualidad, tras años buscándolo, habían descubierto donde vivía y descansaban a la espera de su llegada. Julián abandonó de inmediato la placentera vida que llevaba y, en compañía de su esposa, que no quiso dejarlo solo, se marchó a un aislado lugar a hacer penitencia por el resto de sus días.

Por la zona pasaba un camino que desembocaba en un río muy peligroso que los viajeros tenían que cruzar. Julián se convirtió en barquero para ayudarlos y fundó un hospital para atenderlos. Cierto día, recogió a un leproso que se reveló como un ser celestial que le comunicó que Dios le había perdonado. Se cuenta que murió martirizado durante la persecución a los cristianos del emperador romano Diocleciano a comienzos del siglo IV. Su leyenda también fue recogida por el escritor francés Gustave Flaubert (s. XIX).

Son escasos los motivos que recuerdan a San Julián el Hospitalario en el Camino de Santiago, pese a su vinculación con los caminos y sus dificultades, sobre todo en el pasado. En España existen ejemplos aislados de culto, y hasta el recuerdo de algún hospital, por caminos de Álava, Órbigo, León, Galicia, etc.

Denise Péricard-Mèa y Louis Mollaret recuerdan que en la Légende de Saint Julien, obra de un poeta anónimo francés escrita hacia 1260, Julián aparece como peregrino a Santiago y a otros santos lugares tras escapar de su casa en Angers, intentando evitar la terrible predicción recibida. Tras un largo e intenso periplo, en el que llega a Santiago, pasa por Roma y lucha contra los turcos, entre otros sucesos, adquiere fama y fortuna, se casa y se instala en un castillo al que un día llegan una pareja de peregrinos que se dirigen a Compostela. Estos descubren que el señor del castillo es su hijo y se presentan a su esposa como tales, invitándolos la mujer a que descansen en su habitación hasta la llegada de Julián, que está ausente. Lo que sucede a continuación es ya conocido.

Tras consumarse la tragedia, Julián y su esposa parten como peregrinos a Roma, donde reciben la absolución papal a cambio de establecer un albergue en un lugar en el que este fuese especialmente necesario por la peligrosidad y las dificultades de la zona para peregrinos y viajeros. En la ciudad de Le Mans -señalan los mismos autores- se llegó a identificar la figura de San Julián hasta tal punto con la de Santiago, que ambas festividades se celebraban el 25 de julio. A esta relación ayudó el hecho de que Le Mans y otras poblaciones francesas vinculadas a la leyenda de este santo se encontrasen en rutas jaco-beas galas a Compostela. [MR]


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