XacopediaPonte Olveira, A

Población de 34 habitantes (260 m) en la Prolongación Jacobea a Fisterra a su paso por el municipio de Mazaricos. A 54 km de Santiago. Este histórico paso de peregrinos sobre el río Xallas divide los municipios de Mazaricos y Dumbría y dista 32 km de Fisterra; de Muxía -santuario de A Nosa Señora da Barca- por Fisterra, 61; y de Muxía -santuario de A Nosa Señora da Barca- por Dumbría, 57 km.

El puente de A Ponte Olveira es paso obligado sobre el río Xallas y consta de seis vanos, buena sillería y arcos de medio punto. Las luces van de los cinco a los ocho metros. Su apariencia actual proviene del siglo XVI, aunque hoy en día ha sido ensanchado. Indudablemente su construcción es anterior; aparece ya citado en el Anónimo Florentino (1477): “Champo stella [Compostela] e segué leghe di tre kiglia, Bedulle (?), una villa, Ponte de la Pietar [A Ponte Olveira], una villa, L’Ospedaleto [Hospital de Logoso], una villuza, Santa María Finibus Terra [Fisterra].” El itinerario de Christoph Guzinguer (1654), muy detallado, confirma el paso por “Puente Massera, Covas, Puente Olveira, la Fuente Santa -[sin duda Nosa Señora das Neves, en Buxantes], Zea y Cocovion”. Lo mismo Domenico Laffi, que en su tercera visita a Santiago (1673) siguió a Fisterra. La Prolongación Jacobea fue incluida en su conocido Viaggio in Ponente a San Giacomo di Galitia e Finisterrae y destaca el paso por “Puente Masseda [Ponte Maceira], Cegua [Zas], Allas Barreras [?], Monghesú [Bon Xesús], Puente Arbarra [A Ponte Olveira] y la Villa de Cese [Cee]”.

El peregrino no puede ignorar los acontecimientos históricos, y altamente dramáticos, que ocurrieron en A Ponte Olveira durante la guerra napoleónica. La invasión francesa, que tan nefastas consecuencias tuvo para el patrimonio del Camino de Santiago, dio lugar aquí a un episodio que ha quedado en la memoria viva de toda la comarca. A Ponte Olveira era paso estratégico de las tropas francesas que marchaban a ocupar Fisterra y ahí decidieron hacerles frente los patriotas locales con el cura de Ézaro, Xoán Pispieiro, a la cabeza.

Según recoge el investigador Francisco Mayán, los testimonios de la derrota de los guerrilleros que hicieron frente a los franceses fueron dramáticos: “Yo estaba de guardia en Ponte Olveira y los franceses vinieron esta tarde, y lo cogieron apoderándose del cañón que en él estaba y matando a muchos paisanos: yo eché el fusil en tierra y corrí cuanto pude pues al que cogían lo mataban y andaban buscándolos y matándolos entre los matorrales: son muchos, muchos los que vienen [...] nuestro general Pispieiro estaba en Baiñas con mucha gente y dexó que nos mandara un escribano; el fue y vino diciéndonos que eran ingleses y españoles, que no había que temer; no sabemos por donde se marchó y cuando estábamos muy confiados, se vinieron sobre nosotros y como vimos que nos tiraban, conocimos que eran franceses: el cañón, ni mecha pareció para dispararlo y nosotros que vimos tantos malditos, le echamos unos quantos tiros y escapamos cada uno como pudo [...]”

La derrota fue completa y la carnicería espantosa, destruyendo, matando y violando por las aldeas -Santiago de Olveiroa, Hospital de Logoso- con el campo libre para tomar y destruir las villas de Cee y Corcubión. La mala organización de estas tropas irregulares que hicieron frente a los franceses en A Ponte Olveira viene recogida por Basil Hall en su curiosísimo Fragments of Voyages and Travels. La desolación fue tal que durante muchos años estos lugares, hoy cotidianos para los peregrinos, estuvieron completamente arruinados hasta el punto de quedar las aldeas desiertas. [JAR]


¿QUIERES DEJAR UN COMENTARIO?


**Recuerda que los comentarios están pendientes de moderación