Xacopediazanfona

Instrumento musical muy vinculado al Camino de Santiago a través de la historia. El Diccionario de la lengua española (Real Academia Española, 2001) lo define erróneamente como “instrumento musical de cuerda, que se toca haciendo dar vueltas con un manubrio a un cilindro armado de púas”, definición que encaja con un organillo o una caja de música, pero no con una zanfona. El equívoco se debe a su antigüedad y a los muchos nombres con que se le ha denominado según lugar y época: armonía, cinfonia, çinfonía, çanpoña, chifonía, chinfonia, gaita de rabil, gaita zamorana, lira alemana, lira rústica, organistrum, rota, rota britannica, sanfona, sanfonia, simphonia, sinfonía, symphonia, symponia, viela, viola, viola de amor, viola de rueda, zanfona, zanfonia, zanfonía, zanfoña, zamponna, zampoña, zarrabete.

La zanfona es un instrumento de cuerdas que suenan por la frotación de una rueda resinada que gira por acción de una manivela y cuyo sonido se modula a través de un teclado que da una escala cromática de dos octavas de extensión. Tiene tres cuerdas principales o cantoras que llevan la melodía, y otras dos o más, acompañantes o bordones, que dan un sonido simultáneo, uno grave y fijo a intervalo de octava, y otro agudo a intervalo de quinta. Hoy las zanfonas van sumando avances técnicos que mejoran su agilidad y su extensión sonora, pero el mecanismo básico es el mismo: la frotación de las cuerdas por una rueda movida por la manivela que el músico gira con la mano derecha mientras con la izquierda acciona las teclas para modular la melodía.

Puede encontrarse en la mayoría de los países de Europa con distinto grado de arraigo. Surge de la evolución del organistrum, instrumento medieval con el mismo fundamento mecánico pero de gran tamaño y peso, requiriendo ser accionado por dos personas, y de teclado por tracción y de una sola octava de extensión, lo que lo hace lento, apropiado para el acompañamiento del canto religioso polifónico en ámbitos monásticos y eclesiásticos.

La zanfona adquiere su identidad cuando el organistrum reduce su tamaño y el teclado se hace de pulsión y aumenta su extensión, lo que viene a ocurrir hacia el siglo XIII, con lo que la zanfona, sale de los templos y adquiere su identidad como acompañante del canto profano, pues su sonido polifónico moderado lo hace idóneo para acompañar canciones y romances que entona el propio músico. Se convierte pronto en un instrumento de juglares y trovadores, idóneo para cantos de peregrinos en el Camino de Santiago, con lo que se hace un instrumento popular. Pero en el siglo XV cae en decadencia al convertirse casi en exclusiva, en recurso de mendigos y ciegos, lo que lo lleva a ser conocido como lira mendicorum.

En el siglo XVIII, en la corte de Luis XV, la zanfona resurge con inusitada fuerza y dada la influencia francesa en la cultura, se pone de moda en Europa, así que este viejo instrumento caído en desuso y populismo, se convierte en entretenimiento de la burguesía, la aristocracia y los intelectuales. Tras este auge, con la Revolución francesa y el desarrollo técnico de otros instrumentos de cuerda, la zanfona pierde el favor de la alta sociedad y retorna al ámbito popular en el siglo XX. En Francia lo hace con arraigo al folclore popular y la danza, y en España pasa a manos de músicos ambulantes, mendigos y sobretodo ciegos, que durante algunas décadas era frecuente encontrar en la Puerta Santa de la catedral compostelana y en algunos otros focos del Camino de Santiago, haciendo corro y ganando algunas monedas. Esto contribuye a su supervivencia, pero el descuido en el mantenimiento y el arte del instrumento hace que pierda calidad sonora y llegue a ser etiquetado como vulgar y malsonante. Su supervivencia queda amenazada, entrando en un peligroso círculo vicioso en que la escasez de intérpretes motivaba la falta de artesanos y viceversa.

En España llega casi a desaparecer, a excepción de algunos especialistas que logran salvarlo de la extinción. Galicia será su principal foco de recuperación. Perfecto Feijoo (1858-1935) y sobre todo Faustino Santalices (1858-1935) mantuvieron viva, aunque escasa, esta tradición. Santalices investigó y documentó su historia, grabó en 1949 el primer disco íntegramente interpretado por zanfona, escribió en 1956 su monografía La zanfona, y creó el taller-escuela de la Diputación de Lugo para que el instrumento no se perdiese, y a través de sus discípulos, poco a poco va recuperándose la afición por este instrumento que, a lo largo de la historia, ha sufrido grandes altibajos.

Actualmente este instrumento recupera, a través de la tradición folclórica, su lugar, tanto en España como en el resto de Europa, y en cada sitio tiene su denominación: sanfona en Portugal, zanfonía en Galicia, zabarrete en el País Vasco, viola de roda en Cataluña, vielle à roue en Francia, ghironda en Italia, hurdy-gurdy en Gran Bretaña e Irlanda, draailier en Holanda, drehelier en Alemania, lira en Suecia y Rumania, y tekero en Hungría. Así mismo, surgen festivales internacionales de música tradicional, como el de Saint-Chartier (Francia), que reúne a intérpretes, luthiers y enamorados de la zanfona de todo el mundo por unos días. [AS]

V. organistrum


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Francisco Pérez Alonso - hace 5 años

Como puedo afinar la zancona