XacopediaLieja

En francés Liège, en neerlandés Luix, en alemán Lüttich y en valón Lîdje. Quinta ciudad de Bélgica que constituye la capital de la provincia del mismo nombre, con 189.000 habitantes (dato de 2007). A 1.913 km de Santiago. Por la urbe pasa el Camino Bajo alemán, también denominado Niederstrasse por el peregrino medieval Hermann Künig von Vach. Está emplazada en la cuenca del río Mosa, cerca de la frontera de Bélgica con los Países Bajos y Alemania. Constituye uno de los principales puertos fluviales de toda Europa.

La ciudad fue fundada como obispado en el siglo VIII, lo que da una idea de la importancia decisiva del catolicismo en ella. En el 972 se constituye el Principado de Lieja a expensas del emperador Otón II, quien nombra al monje Notker príncipe-obispo de Lieja. Durante los más de ocho siglos que duró el Principado -se extingue en 1795, cuando se incorpora a los territorios conquistados por Napoleón- se fundaron multitud de centros de religiosos, entre los que destacan la catedral, siete colegiatas y, muy especialmente, la abadía benedictina de Saint-Jacques. En esta ciudad tuvo su inicio la revolución que culminaría con la independencia de Bélgica en 1831.

La antigua abadía románica de Saint-Jacques fue reconstruida en estilo gótico. Custodia una reliquia del apóstol de Galicia llevada desde Compostela en el año 1056. Se trata del radio del antebrazo derecho de Santiago, un posible regalo del obispo Cresconio al monje Roberto -futuro abad del monasterio de Lieja-, quien encabezó una peregrinación de unos doscientos belgas hasta el sepulcro apostólico. El donativo pretendía fomentar el matrimonio del príncipe García de Galicia con la hija del emperador alemán Enrique III. Sin embargo, Jan van Herwaarden cuestiona la autenticidad de la reliquia, puesto que por aquel entonces se aseguraba categóricamente que el cuerpo íntegro de Santiago el Mayor se encontraba en Compostela. Otros vestigios recibidos por el abad fueron los de San Pancracio y San Sebastián. De la comitiva que partió presidida por el monje Roberto, se sabe que duró treinta y seis días, lo que lleva a pensar que probablemente viajaron a caballo.

También procedente de la Diócesis de Lieja, desde el monasterio de Villers peregrinará el monje Goberto durante el segundo tercio del siglo XIII. Otro peregrino destacado fue el obispo Hugo de Lieja, quien visitó Compostela en el año 1215 para cumplir un voto formulado pro prelio de Stepes.

En lo sucesivo, y a pesar de la crisis provocada por la Reforma de Lutero (s. XVI), durante el siglo XVII varias hermandades jacobeas continuarán ejerciendo su labor. Menciona Hüffer una cofradía existente en Lieja.

La región aparece asimismo mencionada en el Codex Calixtinus en dos ocasiones, ambas en la Historia de Turpín, debido a su proximidad geográfica con Aquisgrán, la cuna del Imperio de Carlomagno.

En este territorio, al igual que en toda Bélgica y los Países Bajos, durante la Edad Media llegaron a imponerse peregrinaciones, tanto desde el derecho canónico como desde el derecho civil. Este tipo de sentencias se hizo popular gracias a la autonomía urbana que habían alcanzado ciertas regiones, entre ellas Brabante, Tournai, Hainaut, Namur, y por supuesto, Lieja.

El cumplimiento de las penas estaba protegido por la jurisdicción. Destaca en este sentido, en el artículo 59 de los Estatutos de la ciudad de Lieja de 1328, la existencia de una “pena de destierro y privación definitiva de la burguesía”, tal y como recogen Vázquez de Parga, Lacarra y Uría, a los que aportaran certificaciones falsas de su peregrinación. Los mismos Estatutos señalaban que también se castigaría con la peregrinación a los culpables de raptar a la hija o mujer de otro con sus bienes.

Durante el siglo XV en la misma ciudad se condenaba al autor de golpes o heridas en el interior de una iglesia, así como a los que intentaran echar a un hombre del templo, con dos peregrinaciones a Compostela. Una estaba destinada a beneficio de la Iglesia, mientras que la otra servía para el desagravio de la parte afectada. Posteriormente, fue ampliándose el número de delitos, incluyendo el de homicidio. Así aparecerá reflejado en los Estatutos de Jean d’Arckel de 1366, en la ordenanza de Saint-Trond de 1393 y en la Nouveau Ject de 1394. Asimismo, los destinos de la peregrinación se volvieron más y más variados, pasando por San Pedro y San Pablo en Roma, San Nicolás de Bari o San Martín de Tours, entre otros.

El 7 de mayo de 1540 los escabinos establecían que los reos que no ha-bían cumplido con la peregrinación debían ser condenados nuevamente a realizar el mismo viaje y a una mitad más “a beneficio del Señor”. En relación al derecho municipal, las ordenanzas de Lieja estipulaban que una mujer casada, condenada por un hecho anterior al matrimonio, podía ser reemplazada en su pena de peregrinación por su marido, si este así lo requería.

Un decreto del 23 de junio de 1587 abolió las peregrinaciones obligadas en Holanda, ordenanza que los archiduques Isabella y Albrecht hicieron extensible al resto de los Países Bajos -donde por aquel entonces se enmarcaba la actual Bélgica- en 1618. Pese a todo, en los aledaños de Lieja y también en Limburgo hasta el siglo XVII siguieron imponiéndose peregrinaciones, por hallarse fuera del poder judicial de la República de las Siete Provincias, o Países Bajos septentrionales, y del poder central de los Países Bajos meridionales, tal y como señala nuevamente Jan van Herwaarden. [SOB]

V. Bélgica / Flandes


¿QUIERES DEJAR UN COMENTARIO?


**Recuerda que los comentarios están pendientes de moderación